Los Costos de China son la gran muralla para las firmas de la moda

July 11, 2010

Crain's New York Business

El aumento de precios de mano de obra obliga a los fabricantes de ropa a buscar alternativas más baratas

Por Adrianne Pasquarelli

La marca “Hecho en China” en la etiqueta de la prenda no se traduce más como “hecho más barato”.

Al exigir salarios más altos los trabajadores de China, los fabricantes de todo tipo se enfrentan a aumentos en sus costos. Para los proveedores locales de ropa de Nueva York, los centros fabricantes de prendas de vestir que abastecen a las cadenas minoristas más grandes, el dolor es particularmente agudo. Los costos de producción podrían potencialmente subir tanto como un 20% anual, al aumentar los precios tanto de mano de obra como del algodón. Muchos proveedores están intentando encontrar alternativas más baratas y haciendo ajustes internos para mantenerse a flote, siguiendo a los minoristas especializados como Ann Taylor y Guess, los cuales están pensando en cambiarse hacia países como India y Vietnam.

“Es como un paseo en la montaña rusa cada vez que los costos aumentan”, dice Peter Dunbar, presidente de Robar Inc., un fabricante de ropa para bebé con 20 años en la calle West 33rd. “Nos cambiaremos a donde sea si es necesario, con el fin de sobrevivir en el negocio”.

Proveedores Exprimidos

Los aumentos en los costos podrían interrumpir el delicado equilibrio entre los minoristas del mercado masivo, como Macy’s o Walmart, que ponen su reputación en juego con precios bajos, y los proveedores que suministran su ropa. Será difícil pasar cualquier aumento hacia el consumidor en momentos en que los compradores son hipersensibles a los costos, así que los minoristas presionarán a los vendedores. Las ventas a mismas tiendas en junio, una comparación de ventas a tiendas abiertas más de un año, subieron un modesto 3.2%, de acuerdo a la firma de investigación de mercado Kantar Retail.

“Es una situación muy difícil para todos los fabricantes cuando el mercado continúa débil”, comenta Tom Nastos, director ejecutivo de Endurance, otro centro de ventas de prendas de vestir que crea ropa deportiva de mezclilla de algodón para hombre y mujer.

Mientras los consumidores pudieran resistirse a un aumento de precio de US$3 por una camiseta de US$5 en Kohl’s, los fabricantes están encontrando cada vez más difícil hallar trabajadores con salarios bajos. La generación más joven de trabajadores chinos, quienes están más educados que sus padres, se niegan a las condiciones de las fábricas donde se explota al trabajador y están exigiendo más dinero debido al conocimiento de sus derechos.

“Los chinos más jóvenes no quieren trabajar igual que sus padres lo hicieron”, comenta Robert Grbic, vicepresidente ejecutivo de Capital Business Credit, la cual presta a compañías de prendas de vestir. “Son más sensibles a ser consumidores y quieren una mayor remuneración”.

Por supuesto, la búsqueda de mano de obra barata para explotar en otros países no es la respuesta perfecta. China ofrece sus propias materias primas como tela y botones, una infraestructura bien engrasada y envío rápido. Tailandia crea su propia tela, pero los recientes disturbios políticos ponen cautelosas a las empresas de prendas de vestir. Vietnam carece de infraestructura desarrollada, y la producción en India y Bangladesh requerirían tiempos de envío más largos. Adicionalmente, muchos países carecen de los conocimientos prácticos de la industria.

“Tienes que mover las materias primas, así que estás creando un costo de logística”, dice el Sr. Nastos. “Tenemos que diversificar la cadena de suministro”.

El atractivo más barato al Interior de China

Una alternativa atractiva podría ser mudarse más hacía el interior de China. Mientras la mayoría de la producción de prendas de vestir se hace actualmente en áreas urbanas costeras como Shanghai, los expertos laborales dicen que otras áreas de la nación pudieran ser tan rentables y la mano de obra menos costosa.

“Regionalmente en China, existe una diferencia entre las provincias costeras más ricas y las provincias del interior más pobres”, dice Mary Gallagher, directora del Centro de Estudios Chinos de la Universidad de Michigan (Center for Chinese Studies at the University of Michigan). [Las compañías de prendas de vestir] han tenido éxito en China hasta ahora, así que no hay motivos para pensar en que no tendrán éxito si se van al interior”.

Aún si los proveedores pueden hallar alternativas decentes, los analistas de la industria sospechan que los minoristas del mercado masivo comenzarán a traer más producción para saltar al intermediario.

“La eliminación de proveedores es uno de los factores que se vislumbran por ahí”, dice Andrew Jassin, quien maneja Jassin Consulting Group, acerca de la consolidación de la cadena de suministro. Los expertos dicen que los proveedores deben buscar nuevas oportunidades, como la concesión de licencias de una marca popular que ya tenga clientes leales seguidores.

“Estamos siempre abiertos a un acuerdo de licencia para una marca comercial, pero no estamos buscando una activamente”, dice el Sr. Dunbar, quien suministra ropa a Sears y J.C. Penney. Mirando el lado positivo, añade, “No todos los minoristas son lo suficientemente grandes para hacer su propio abastecimiento y producción”.